D.-Made in China
Aunque las marcas japonesas y americanas dominaron los lanzamientos oficiales en los 80 y 90, la industria manufacturera china y taiwanesa jugó un papel gigantesco en la democratización global de las maquinitas LCD. Su impacto se basó principalmente en la clonación masiva, el hardware genérico de bajo coste y, más adelante, en la reinvención del mercado retro-handheld.
La Era Clásica (Años 80–90): Clones y "Multijuegos"
Los clones LCD sin marca (No-Name Brands): Durante los 80, fábricas en Hong Kong, Taiwán y la China continental empezaron a replicar la tecnología de los chips de las Game & Watch y de Tiger Electronics. Se vendían en mercadillos, bazares y tiendas de souvenir a una fracción del precio original, cambiando los personajes originales por dibujos genéricos (como piratas, submarinos o fórmulas 1).
Brick Games / 9999-in-1: Fue el fenómeno absoluto de los años 90. Lanzadas masivamente por marcas chinas como E-Phant, Systema o consolas de plástico gris genéricas, estas maquinitas utilizaban una pantalla LCD formada por una matriz de cuadrículas verticales y horizontales gruesas (similares a bloques).
La trampa del 9999-in-1: Aunque prometían miles de juegos, en realidad eran variantes de 4 o 5 mecánicas básicas: Tetris (el más popular y pulido), Space Invaders, Arkanoid, un juego de carreras esquivando bloques y Snake. Cambiar la velocidad, la dificultad o añadir obstáculos sumaba un "juego nuevo" en el contador.
La Era Moderna (Años 2000–Presente): La Revolución de la Emulación
Con el cambio de milenio, China pasó de hacer clones de cristal líquido a liderar la industria de las consolas portátiles de emulación retro (retro handhelds), creando un mercado coleccionista totalmente nuevo.
Dingoo Digital (Dingoo A320, 2009): Fue el primer gran hito chino en consolas portátiles modernas. Con un tamaño diminuto, pantalla a color y firmware de código abierto (Dingux), permitía emular desde NES hasta Game Boy Advance y SNES con fluidez.
Anbernic, Miyoo y Powkiddy: Marcas que hoy dominan el mercado de la nostalgia. Lanzan dispositivos con estética retro (que rinden homenaje a la Game Boy original, a la Game Boy Advance o a las maquinitas portátiles clásicas), equipados con pantallas IPS, sistemas Linux o Android, y capaces de emular desde maquinitas LCD originales hasta consolas de 8, 16, 32 y 64 bits.