A.-Ordenadores y consolas

Tras el boom de las portátiles, el juego en el hogar se dividió en dos mundos con filosofías muy distintas: las consolas de sobremesa, pensadas para conectar al televisor y jugar de forma inmediata, y los ordenadores personales de 8 y 16 bits, que combinaban programación, ofimática y videojuegos.


Las Consolas de Sobremesa: Simplicidad y Salón


Nacieron con la idea del "insertar y jugar" (plug and play). Su evolución se define por generaciones marcadas por la potencia gráfica y el formato:




Los Ordenadores de Videojuegos: Teclado y Cintas


A diferencia de las consolas, el ordenador exigía teclear comandos para cargar los juegos, pero a cambio ofrecía flexibilidad total y catálogos enormes (muchos creados por desarrolladores independientes en sus propias casas).